Todas se creen gordas. Ella también, ya que es mujer. Ultimamente no la había visto; pero en estos días de lluvia la encontré, compartimos paraguas y me dijo con pena y enfado : Mírame. He tragado mucho desde que me divorcié. Estoy hecha una marrana.
Así lo hice. La miré bien y toda. Y al contarle las tetas, comprobé la verdad de sus palabras-. Eran 12 los pezones organizados en doble fila los que escondía bajo la blusa.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada